Cagua y Santa Cruz: El corazón histórico y logístico que Venezuela no ve
Por: Luis Eduardo Llanos Cabeza
Autor y prosumidor cultural
La Casa Guipuzcoana de Cagua es la medida exacta de lo que esta ciudad significa para el estado Aragua y para toda Venezuela. La Corona española no edificaba una sede de esta prestigiosa compañía —creada para combatir el contrabando y monopolizar el codiciado comercio del cacao— en cualquier localidad. Aunque la estructura de Cagua era más modesta que las de Puerto Cabello o La Guaira, su sola existencia demuestra que las autoridades virreinales reconocieron el inmenso potencial estratégico y comercial de la zona.
Lamentablemente, el valor histórico de esta edificación no ha sido plenamente reconocido. Aunque en 1988 el concejo municipal logró adquirirla para convertirla en museo, hoy se debate entre la inactividad y el abandono. No se trata solo de rescatar paredes viejas; la importancia histórica es, en realidad, la importancia del presente. Hay una historia viva y un potencial económico latente que nos negamos a ver. Si una ciudad colonial albergaba un almacén o una agencia de control de la Real Compañía, era porque representaba un nodo vital para el circuito comercial de la época.
Esta relevancia no ha desaparecido, solo se encuentra mermada. En la actualidad, Cagua alberga cerca del 15% del golpeado parque industrial de Aragua. En sus tierras floreció Fusagri, la institución creada por la empresa Shell que se convirtió en el pilar de la investigación agropecuaria nacional. También fue la sede principal de Agroisleña, cuya expropiación significó el golpe más duro para el campo venezolano después del despido masivo que Hugo Chávez ejecutó en PDVSA en 2003. Hoy, ese motor científico e industrial está paralizado o desaparecido.
A pesar de la crisis, Cagua retiene su valor geopolítico. Cuenta con una concentración masiva de empresas de transporte pesado gracias a su cercanía inmediata a la Encrucijada de Turmero, una de las arterias viales más importantes de Venezuela, y a su proximidad con Caracas. De haberse culminado el tramo ferroviario Puerto Cabello - Cagua, la ciudad se habría transformado en un auténtico puerto seco con aduanas subalternas, emulando el modelo logístico de Barquisimeto. Los almacenes principales de este sistema habrían quedado en el municipio José Ángel Lamas (Santa Cruz de Aragua), conectando estratégicamente dos zonas industriales de gran envergadura. Como bien dicta la lógica del desarrollo, primero debe venir el progreso económico y luego la llegada del tren, nunca al revés.
En conclusión, Cagua y Santa Cruz de Aragua están llamadas a ser potencias logísticas subalternas de primer orden para Venezuela. Tienen la ubicación, la herencia y la capacidad. Lo único que hace falta es que los venezolanos caigamos en cuenta de ello.
Nota del autor del blog:
Le pedí a la IA una mejora en la redacción, de repente para un mejor entendimiento. Como mi idea no es demostrar mi intelecto, ni ser un literato, sino lanzar ideas y levantar conciencia, entonces publico ambos. El escrito por mi y el mejorado con IA.

Fachada casa Guipúzcoana de Cagua 
Titular sobre la adquisición de la casa Guipúzcoana por parte de El Tabloide, semanario de Cagua.
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