Hace unas semanas atrás hablaba del tino que tuvo Juan Vicente Gómez para elegir de forma tácita y sublimemente tácita a Eleazar López Contreras y a Isaías Medina Angarita como sus sucesores válidos para enrumbar gradualmente el país hacia la democracia.
Digo Juan Vicente Gómez y no su equipo de gobierno porque quien tomaba las decisiones era exclusivamente él, quizás asesorado por sus válidos, y vaya que ser un válido de JVG debía ser muy díficil. Por cierto Román Cárdenas era uno de ellos, muy interesante su caso y su paso por ese régimen. Se hablará después de él.
Al final del día como todos los gobernantes jefes de régimen según la ley y la costumbre, toma la decisión solito, consultando con la almohada.
Ahora que ese viejo haya tomado esa acertada decisión y que además recordemos que López y Medina no eran un dechado de virtudes. Porque es cosa de mucha inmadurez de nosotros los venezolanos; es que queremos que nuestros gobernantes, dirigentes políticos y sociales sean casi beatos, mártires, infalibles, sin pecados y que sean postulados para canonización Vaticana. 🤣😂
Ésta decisión del bagre Benemérito de Maracay no desmancha lo doloroso y vergonzoso que fue para Venezuela ese régimen de latrocinios, asesinatos, torturas, degeneración humana, que promovía la delación, la prostitucion, la prevaricación y el robo institucional como forma de vida.
Aquí tenemos la mala costumbre de hacerle loas a los dictadores y no encontrarles manchas ni defectos, pero cuando hablamos de los gobernantes demócratas civiles entonces nos explayamos a conseguirles e inventarles toda clase de defectos y muy pocas virtudes y después nos quejamos cuando tenemos montadas sendas dictaduras.
La fórmula para llegar a sufrir una satrapia es la siguiente; Primero la validación de dictaduras anteriores, recuerdo el lugar común; "aquí lo que falta es una cachucha" /// aquí falta un tipo como Juan Vicente Gómez. Luego comenzamos a ver gobernantes autoritarios; Tipo Ortega, Chávez, Bukele o De la Espriella, después dictadura militar o civil abierta (Franco , Salazar o Pérez Jiménez) y luego el totalitarismo que es la degradación total del hombre. El hombre deja de ser hombre y se cosifica. No puede ser él y se convierte en instrumento dócil de un infierno.
Ahora vamos al pedo:
Vamos a dos extremos sucesivos y extremos de la historia moderna venezolana;
El dictador Marcos Pérez Jiménez; Gobernante espureo de Venezuela que desde un principio apeló al fraude contra URD en 1952 para apropiarse del coroto presidencial. Pero luego gracias a la gestión de transformación del medio físico con obras públicas faraónicas y vitrinas logró las simpatías de una parte de la población que lo hizo senador en 1968 por el Distrito Federal con la Cruzada Cívica Nacionalista.
En 1957 llama a uno de sus perversos ideólogos civiles; Laureano Vallenilla Planchart y le pregunta sobre lo que debe hacer porque ya estaba terminando el periodo presidencial. Los Vallenillas que no pelan un despropósito. Pues Laureanito le plantea algo sumamente sensato; Haga una ley electoral liberal, llame a todos los dirigentes de los partidos que están en el exilio, dé libertad de prensa, que todos participen electoralmente y negocie una salida para usted y sus válidos y así sucesivamente y se va para el exterior. Palabras más palabras menos. Le recordó que su fuerza política venía de las fuerzas armadas y no de las urnas electorales. ¿Buen consejo?...A Pérez Jiménez no le pareció buena idea y le dijo que redactara una ley electoral para un plebiscito. Y Vallenilla como buen Vallenilla pues lo hizo. Y bueno aquí fue. Pasó lo que todos sabemos.
Ahora mi punto de vista entrando en los terrenos de la ucronia; Si Pérez Jiménez agarra ese consejo de Vallenilla (desechando el último que era irse al extranjero) pues se consolida como un sólido actor de la política venezolana durante muchos decenios, como hicieron otros dictadores, pero Marcos Evangelista tenía otro punto en su contra y es que no preparó cuadros políticos, sucesores y voceros válidos. No armó una estructura política para el futuro. Creo que todos los caudillos autoritarios y hasta los de la democracia carecieron de eso. Y es un punto para un segundo escrito.
El dictador Pérez Jiménez ganó, fíjate tú, una senaduría en 1968 y lo boicotearon y en los finales de los sesenta y comienzos de los setenta brillaron algo electoralmente (el CCN, FUN y otros) aún sin la presencia de su valedor. Había chance pero faltó gestionarlo.
Es de destacar que Pérez Jiménez más nunca pudo venir a Venezuela porque tenía un juicio pendiente por el asesinato de Droz Blanco en Colombia y por el culillo que generaba su prestigio.
Ahora a Rómulo Betancourt;
Aquí se puede resumir un poco; Primeramente el brujo de Pacairigua corrió a la juventud, generación intermedia y magisterio de Accion Democratica, eso trajo consecuencias a largo plazo porque cuando tocó renovar cuadros y generaciones de dirigentes, pues no había mucho de donde agarrar; Salvo según mi criterio a Oswaldo Álvarez Paz, Eduardo Fernández, Héctor Alonso López entre otros. Esa carencia nos llevó a éste drama de hoy.
A pesar de lo positivo que fue traer al tapete la gobernanza consensuada y compartida. El problema se presenta cuando Rómulo promete el chance de gobernar a Venezuela ¿y quienes son los beneficiarios? El primero fue su amigo Raúl Leoni y el segundo fue Rafael Caldera (Leoni y Caldera eran enemigos institucionales) pero era decisión del número 1, Jovito Villalba no entraba ahí porque cargaba tirrias viejas con el caudillo blanco y tenía a URD todo empastelado. Pero así como cuando Gómez había que ser tachirense y militar para poder optar algún día por la sucesión ultra poderosa, aquí había que ser In Pectore de Betancourt, y Prieto y Villalba no habitaban en el negro corazón del brujo de la pipa.
Luis Beltrán Prieto Figueroa en 1967 se aventuró a buscar la candidatura presidencial por Acción Democrática y fue a hablar con Rómulo a Nápoles y el ex presidente no quiso hablar del tema, lo evadia, le hizo un tour a la italiana y Prieto agarró su cachachá y se fue para Venezuela y les dijo a sus correligionarios; "Señores la pelea es con Betancourt" y así se rompió una sincera amistad por culpa de la política.
Rómulo no pudo apoyar a Prieto y éste tuvo que pasar por la amargura de sufrir un escandaloso fraude dentro de su propio partido y tener que irse con su decepción y hacer tienda aparte; El Movimiento Electoral del Pueblo para seguir adelante.
En lo personal pienso que RB no pudo apoyar a Prieto porque le tenía prometida esa presidencia a Caldera, de haber lanzado al orejón pues barre a Copei por la calle del medio.
Se quería dar un ejemplo de madurez política, muy escasa en Venezuela, de entregar el poder legítimamente ganado a la oposición.
Otros dicen que Luis Beltrán era muy desordenado pero el que más acreditado está es el que era un comunista extremista y muy fraccionalista.
Todas esas viejas arenas históricas nos han traído al barro inmundo que hoy vivimos.
Son solo lecciones políticas sin linealidad o conclusiones literarias académicas.
Es solo eso.
Luis Eduardo Llanos Cabeza
Autor y prosumidor cultural.


