jueves, 7 de mayo de 2026

Artículo de AUP con comentarios

Artículos de Pizarrón de Arturo Uslar Pietri 

Título: El Festín de Baltasar.

Libro: De una a otra Venezuela; Monte Ávila Editores, Caracas 1981; Págs. 22, 23, 24, 25 y 26.

 Hay en la Biblia una estampa que se me parece curiosamente a esta hora venezolana. Es la del rey Baltasar en el festín. El oro y la plata de los vasos sagrados judíos se llena de vino, la tumultuosa corte se regocija y se ríe, suenan las músicas, bailan las danzarinas, los cortesanos se hartan, el pueblo recoge las abundantes sobras y el príncipe sonríe, entre su ensortijada barba, contemplando aquel largo panorama de plenitud y de bienestar. Nadie parece percatarse de que se está al borde de una tragedia, que el maravilloso festín no puede prolongarse indefinidamente, que todo lo que parece abundar es aparencial y falso y va a desaparecer. Hasta que aquella mano misteriosa escribe en la pared la enigmática sentencia que anuncia la inevitable catástrofe y que empieza con la palabra "mene". Una palabra que las gentes del lago de Maracaibo conocen bien y saben descifrar.

 Mucho de ese festín tiene la vida venezolana. El gobierno emanado del golpe del 18 de Octubre parece presidir gozosamente una pródiga y larga fiesta en la que se consumen enormes recursos.


Comentario del autor del blog:  

Mi abuelo decía; con lo que nada cuesta se hace fiesta. el petróleo y las minas cuando están tecnificadas e industrializadas producen mucho dinero y requieren poco personal, entonces los manejadores del estado venezolano hicieron gestión distributiva para "empoderar" a la población //es difícil sembrar el petróleo, porque siempre los gobernantes lo usan para hacerse de una clientela política y así permanecer en el poder.


Seguimos artículo de Uslar;


 Según los mejores cómputos en poco más de un año, llevan gastados mil cuatrocientos millones de bolívares. Una suma de dimensiones colosales que se ha a desbordado sobre Venezuela como esos chaparrones tropicales que todo lo inundan y arrastran, llenando de dinero alegre y fácil todas las bolsas y poniendo el país a vivir como en el diario sorteo de una lotería en la que siempre hubiera de ganar.

 Es una suma que excede a la de cuatrocientos millones de dólares, que los Estados Unidos consideraron suficiente para resolver los problemas políticos, militares, económicos y sociales de dos importantes naciones: Grecia y Turquía.

 Es una suma diez veces más grande que el total de lo gastado por Guzmán Blanco a lo largo de su vigoroso y creador Septenio; y también diez veces mayor que todo lo gastado por la Oligarquía Conservadora durante el tiempo que gobernó a la República desde 1830 hasta 1847.


Comentario del autor del blog:

Uslar estaba en contra del azar o la vida azarienta muy propia de los venezolanos y estaba a favor del trabajo y el estudio disciplinado.

Hace comparaciones cuando habla de dinero, para hacernos entrar en razón de que se ha gastado en gastos corrientes en vez de gastos reproductivos o inversiones. En hacer un pasticho de empleados y obreros en la administración pública para hacer proselitismo político.

Con los años después de la guerra mundial hacía comparaciones con el plan Marshall.


Seguimos con el artículo de Uslar;


 Esta enorme cantidad cuya enunciación excede en mucho el sentido de apreciación corriente, puede concebirse mejor relacionandola con las obras que podrían costearse con ella. Mil cuatrocientos millones de bolívares es el costo aproximado de veintiocho urbanizaciones semejantes al Silencio; o de mil ciento veinte grupos escolares iguales al República del Ecuador de Caracas, dónde cabría más que holgadamente toda la población escolar venezolana; o de setecientos mil kilómetros de carreteras, que es el triple de lo que actualmente tenemos.

 Esta visión de vértigo refleja la magnitud de lo gastado. Y también pone de manifiesto la enorme desproporción entre lo gastado y lo hecho. Pocas son las obras en que puede mirarse representada semejante avalancha de dinero. Se ha gastado en sueldos, en dádivas, en ensayos, en tanteos, en complacencias, en todo eso que tan pintorescamente ha llamado el Presidente de la Junta de Gobierno "coger goteras". Tal vez no haya habido en toda la historia del mundo "goteras" más caras. La verdad es que se ha gastado en holgorio político, en desordenadas prodigalidades de ganador de lotería, en festín de Baltasar.


Comentario del autor del blog:

1)- ¿Tapando goteras con tanto dinero?. Lo que cabía era empezar a construir economía real.

2)- Uslar hace inventario de lo que se podría construir con la cantidad de dinero que entró al país por petróleo. Obras imperecederas. Escuelas, represas, canales y hospitales.

3)- El proyecto de octubre era empoderar a la población para el consumo, el de Medina y Uslar era sembrar el petróleo, hacer con el dinero de la renta una economía real. Más que nada agrarista, aunque también industrial.

4)- Se volvió al estado paquidermico y todavía hoy pagamos las consecuencias hoy día de toda esa loquera.

5)- Y el jolgorio político que nunca falla. DOLCE VITA para los políticos y después miseria para la población.

Fórmula más que probada en Venezuela.


Seguimos con el artículo de Uslar;


 Con ser tan grave el despilfarro y tan cuantiosa la suma, no radica en ello lo peor del caso. El dinero malbaratado podría darse por nunca habido, imaginar que fue un fugaz sueño de Jauja del que se hubiera despertado.

 El verdadero mal, el mal casi irreparable, no está en que se haya evaporado el costo de veintiocho urbanizaciones de el Silencio son que se haya hecho ninguna, sino en que se ha pervertido, Dios sabe hasta qué profundas fibras, el sentido de la economía en el pueblo venezolano. Se le ha enseñado, en todas sus capas sociales, a desdeñar el trabajo por el maná, a perder en términos de magia y no de contabilidad, a perder la noción de los precios, de los costos y del equilibrio económico. Ya muy poca gente en Venezuela sabe o se pregunta si las cosas son o no son caras, ni mucho menos lo que significa la carestía. El Estado practica un sistema simple de tipo providencial. Cuando el pan sube de precio para el obrero, se le sube el salario al obrero y cuando el patrono se queja de que no puede pagarlo se le permite a su vez subir el precio de lo que produce o se le acuerda una prima. El Estado financia todo este artificioso mecanismo, y al Estado lo financia el petróleo.


Comentario del autor del blog;

Muy importante ese planteamiento de Uslar -nuestro festín de Baltasar termina en 2010, por decir una fecha, pero Uslar lo advertía. Aunque se equivocó en fechas y tiempo, lo admirable es que decía lo que podía pasar- aquí muchos no sabemos lo que es producir de verdad verdad, no entendemos mucho de precio, valor, ganancia, sustentabilidad, emolumentos, salarios. No sabemos distinguir cuando algo vale la pena comprarlo o no. El que tiene dinero para invertir no se sabe cómo hacerlo y entonces lo malbaratan. Lo hemos visto y nadie se ha encargado de investigar a fondo y veremos cuánto dinero se ha malbaratado en Venezuela y de esa mala praxis y malas costumbres viene nuestra crisis actual.

Seguimos con el artículo de Uslar;

 Se ha perdido la noción de lo que es una vida económica normal y se ha hecho casi imposible volver a ella, porque la inundación de dinero del fisco ha puesto en movimiento la espiral ascendente de la inflación que pasa sin tregua de precios altos a salarios altos, a costos altos que provocan a su vez nuevos precios altos.

 Ya nuestros precios no son el resultado de la oferta y de la demanda en los mercados mundiales. El precio del café o de la carne o el del maíz no suben en Venezuela porque el juego de las fuerzas económicas así lo determinen, sino porque los productores exigen el aumento y el Estado complaciente se los acuerda. No debe haber sino rostros contentos en el festín.

 El mercado mundial del café, o de la carne, o del maíz pueden fluctuar sin que los productores venezolanos se enteren. El Estado le asegura crecientes precios artificiales que paga con el dinero que obtiene de la renta petrolera, y de este modo, insensiblemente, nuestro café o nuestro algodón, o nuestros salarios se desnaturalizan y se van volviendo cada vez más otra cosa, que es precisamente petróleo, es decir mene. La misma misteriosa palabra que vio Baltasar escrita en la pared del festín.

 Esta es, justamente, la trágica condición artificial de la economía venezolana que la política de despilfarro fiscal del régimen de Acción Democrática viene acentuando de un modo angustioso. Cada vez más dependemos del petróleo, cada día más la nación y su existencia pasan a ser una mera partida de contabilidad de las empresas petroleras y el Estado venezolano reviste la fabulosa apariencia de un Midas que lo que toca lo convierte en petróleo.

 Lejos de sembrar el petróleo, que una vez me pareció la síntesis de la única política económica sensata para nuestro país, parecemos inconscientemente empeñados en arrancar lo que haya podido permanecer sembrado para convertirlo en petróleo.

 Esta transformación negativa y contraria al interés nacional parece proseguir cumpliéndose sin que nadie se alarme ante sus inmensas consecuencias. Los productores venden más caro lo poco que producen y están contentos porque todavía no se percatan de que sus plantas y animales se les están volviendo petróleo, que ya no es de ellos, ni producto de los factores económicos que utilizan. Los comerciantes están satisfechos porque cada día pueden traer más cosas y venderlas más caras. Los puertos abarrotados de importaciones son la imagen de la nación que progresivamente se esteriliza. Los obreros ganan mayores salarios que les permiten olvidar el creciente costo de la vida. Los profesionales y los rentistas ven crecer la cifra de sus entradas. Los especuladores vislumbran ilimitadas perspectivas de enriquecimiento. El Gobierno emplea cada día más personas con mayores sueldos. Todos pueden tener el risueño contento de las gentes del festín. Pero, si es así, es porque no se percatan aún de que lo que reciben ya no es dinero que representa trabajo y producción, sino una negra y endeble moneda de petróleo.

¿Hasta cuando podrá durar este festín?

 Hasta que dure el auge de la explotación petrolera. El día en que ella disminuya o decaiga, si continuamos en las condiciones actuales, habrá sonado para Venezuela el momento de una de las más pavorosas catástrofes económicas y sociales. El sistema de precios se desajustará violentamente. La importación disminuirá junto con las divisas. La escasa producción no permitirá resolver el problema del hambre y el desempleo que llevará a la miseria y a la desesperación a millares de seres, con imprevisibles consecuencias políticas y sociales.

 Esa catástrofe puede tardar mucho o puede estar muy próxima. No es fácil prever el momento en que va a reventar esta tremenda ola contra la artificial y fragilisima estructura de nuestra vida económica.

 Puede ocurrir, acaso, dentro de muchos años, cuando los pozos se agoten, o cuando se empiece a utilizar la energía atómica para fines industriales.

 Pero también puede ocurrir demasiado pronto, dentro de tres o cinco años.

 En el Cairo, en febrero de 1947, por ejemplo, un grupo de cinco grandes compañías americanas de ingeniería firmaron un contrato por valor de cien millones de dólares para la construcción de un oleoducto de treinta pulgadas de diámetro y más de mil millas de longitud, que transportará de trescientos a cuatrocientos mil barriles diarios del petróleo más barato del mundo, desde el norte de Saudí Arabia hasta la costa del Mediterráneo, cerca de Trípoli. La obra empezará en 1948 para estar concluída alrededor de 1950.

 Las firmas de ese contrato podrían ser la primera palabra de la sentencia en el muro de nuestro festín de Baltasar.

 

Apuntes Urbanos (de otro medio)

Tu Reporte.Com

El “elevado de Delicias”: Un adefesio letal, engendrado por el populismo y la corrupción

4 enero, 2019 Luis Pérez

El 16 de diciembre del 2017, el distribuidor de la avenida 15 de Maracaibo se convirtió en noticia nacional de sucesos cuando un Chevrolet Corsa cayó desde su cima y aterrizó de cabeza, cobrando la vida de dos mujeres. Cuatro días más tarde un Ford Farilane repleto de pasajeros se incendió por causas desconocidas mientras cruzaba la estructura, el siniestro no dejó víctimas pero sirvió para ratificar la funesta reputación de la inconclusa obra.


El “elevado de Delicias” podría describirse como el trágico resultado de una colisión entre burocracia, corrupción, populismo electoral y mala ejecución, y no podía ser de otra forma ya que la obra fue inaugurada en 1988, mientras la calamitosa gestión presidencial de Jaime Lusinchi agonizaba entre los escándalos de su secretaria privada y la rebatiña cambiaria conocida como Recadi.


En medio de semejante contexto y con una elección presidencial en puertas, donde el copeyano, Eduardo Fernández, le pisaba los talones al adeco Carlos Andrés Pérez, el partido blanco necesitaba desesperadamente mostrar resultados de gestión que ayudaran a captar votos zulianos en favor de “El Gocho”.



Fue así como los marabinos terminamos con un nuevo y reluciente amasijo de cabillas y hormigón, que asemejaba a una montaña rusa con un tramo faltante.


Buena idea mal ejecutada


A pesar de que el distribuidor de Delicias fue pésimamente edificado durante el quinquenio lusinchista, la estructura formaba parte de un sistema vial ideado 26 años antes por el Ministerio de Infraestructura para conectar el Puente General Rafael Urdaneta (1962) con la avenida 2 (El Milagro), creando una arteria vial de alto tráfico y rápido flujo vehicular.


Actualmente la autopista o Circunvalación 1 cuenta con una extensión de 11,51 km desde la cabecera del Puente hasta el distribuidor de Delicias, pero debería tener 13,99 km ya que los 2,48 km que le faltan para llegar hasta la avenida 2 nunca pudieron ser culminados.


El brazo faltante del elevado de Delicias debía ser la continuación de la C1, pero los habitantes de Veritas, Belloso y Santa Lucía se opusieron rotundamente a la obra, ya que temían correr la misma suerte de sus vecinos de El Saladillo, quienes terminaron “viviendo en pajareras” por creer en las promesas del Gobierno y entregaron sus casas para que fueran demolidas bajo la piqueta del progreso.


Errores que matan


Esta falta de continuidad en la C1 es una de las principales causas de siniestro en la parte superior del elevado, ya que quienes transitan por la autopista viajan a una velocidad promedio de 100 km/h (a pesar de que el límite es de 60 y 80 km/h). Al llegar a la cumbre, la vía se estrecha súbitamente en un cuello de botella que gira a la izquierda, buscando Delicias en un ángulo de 90 grados.


Esta reducción drástica del flujo, con frecuencia hace que los carros choquen en el mencionado punto, causando en el peor de los casos que vehículos salgan catapultados por el aire, gracias a que las barreras de concreto que separan el flujo C1-Delicias y centro-Delicias, actúan como rampa de despegue. Esto fue exactamente lo que provocó que las hermanas María Chiquinquirá Pereira Ochoa (48) y Betzabeth Katiusca Fuenmayor Ochoa (44) perdieran el control de su vehículo y la vida tras ser impactadas en la parte trasera por un Toyota Corola blanco que se dio la fuga.


La inusual forma de “jorobas” que hay en el nivel superior del tramo que fluye en el sentido Delicias-centro, se debe a errores de cálculo en la altura de los pilares de las bases, cuyas dimensiones fueron cambiadas durante la intermitente ejecución de la obra.


Las separaciones entre las placas que conforman la vía superior, carecen de junturas metálicas para evitar que las brechas produzcan golpes en el tren delantero de los vehículos al pasar.


Dependiendo del estado de la amortiguación y la longitud del chasis, estos defectos de elevación y separación pueden hacer que el escape y otras estructuras debajo de los carros raspen el pavimento produciendo chispas cerca del tanque de gasolina, lo cual está entre las posibles causas del incendio sufrido por el Fairlane el pasado 20 de diciembre.


Maquillando al monstruo


Para mediados del 2013 la vía también presentaba profundos huecos al inicio del tramo C1-Delicias, haciendo que la siniestralidad aumentara; sin embargo ese año no se registraron accidentes graves ya que las troneras estaban en la parte baja y media.


Atendiendo a denuncias de los usuarios y la presión de los medios regionales, la Gobernación a través del Instituto de Vialidad de Estado Zulia (Invez), inició en febrero de 2014 una rehabilitación del nexo vial con una inversión de 5,5 millones de bolívares (equivalentes a unos 64 mil dólares a tasa no oficial).


El refrescamiento incluyó mantenimiento y pintura de la estructura, el vertido de 2.415 toneladas de asfalto en 2.280 metros lineales en la vía de 8 metros de ancho, instalación de 520 marcadores reflectivos (ojos de gatos) y trazado de paso peatonal, flechado y pare.


A pesar de las mejoras estéticas ejecutadas durante cada gestión regional, las fallas estructurales de la obra siguen provocando accidentes y embotellamientos que colapsan la ciudad.


Es precisamente esta condición de estar ubicada en un punto neurálgico de la red vial marabina, la que le ha dado al elevado de Delicias un papel protagónico en las luchas ciudadanas por mejoras viales, servicios públicos, derechos políticos y reivindicaciones estudiantiles.


Los más jóvenes, tal vez por desconocimiento, no aprecian la exquisita ironía  política que subyace en el hecho de que este “Cuasimodo” engendrado por la corrupción y el populismo hoy sea una de las tribunas predilectas, para que justos y pecadores le reclaman a la nueva clase gobernante, los mismos errores que dieron pie al célebre desaguisado vial.

Redacción: Luis Ricardo Pérez Portillo

Fotografía: Archivo

Comentario del autor del blog:

Se trataba de obras vitrinas, no es que un paso a desnivel no haga falta en una intersección o espacio determinado, pero es que los hacen a veces donde no hace falta. Un ejemplo de ello es el elevado del terminal de Maracay, tenía más de treinta años, cuando había menos carros. Lo desmontaron y nada cambió, es decir estaba de adorno -pero un adorno embellece- es que afeaba el entorno y además era nido de indigentes y mal vivientes.

Por cierto en México leí hace un tiempo que también hay varias opiniones sobre el tema, construyen monstruosas obras viales que parecen obras de arte, en lugares de poco flujo vehicular y donde con soluciones más sencillas resuelven, en detrimento de obras sanitarias, de salud y escolares. 

Vaya un mal generalizado. 😂😂

Las concepciones urbanas han cambiado mucho, hoy día se hace mucho énfasis en la bicicleta, transporte colectivo que en Venezuela es terrible 😞 y es todo un tema, entonces (en otros países) han achicado corredores viales y los han convertido en boulevares y jardines para que la ciudadanía camine más.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Apuntes Urbanos

 Hablando de la Feria de las Avenidas de Didalco Bolívar; 👁️👁️👁️ 👁️ No estoy diciendo que fuera mala idea 💡💡, lo que se veía era que estaban construyendo muchas a la vez e iban a quedar algunas inconclusas. De hecho su gestión le echo un empujón a la proyección de Maracay hacia Turmero, pero ahora queda que se recupere la economía, porque no es un secreto que Aragua tiene problemas graves en materia comercial e industrial. Está muy deficiente.

 Pero recuerdo la avenida Libertador o Los Libertadores en la entrada de San Mateo, ahí quedó un pedazo de avenida con todas las de la ley (dónde contaron el cerro) y después se convierte en carretera de dos canales de nuevo, antes y después. Hace pocos años hicieron unas rampas en el puente de la autopista regional del centro y lo convirtieron en distribuidor, punto positivo 👍 👍. Una vieja aspiración de San Mateo.

 Cabe destacar que en la década del 90 gobernaba en Aragua el partido MAS, y había una pléyade de líderes jóvenes muy prometedores, entre ellos estaba el alcalde de San Mateo; César Barrera y por supuesto Carlos Tablante Hidalgo y Didalco Bolívar Graterol. Aunque para muchos venezolanos nadie es bueno, nadie es suficiente.

 De que trataba el proyecto Avenida Los Libertadores o Libertador; Creo que desde Muebles Roy cerca del parque Agustín Codazzi partía el corredor vial, es decir, convertirían la carretera en avenida; pasaría frente al El Palmar, barrio Orope y se internaría un poco en el pueblo hasta llegar a la cuchilla donde coinciden la calle Bolívar y Colombia, de ahí en adelante sería un par vial.

 Bueno por lo menos lo más difícil lo hicieron, cortar el cerro, dónde por cierto van a construir un monumento a la virgen María de Belén. 

Ahí veremos...

Luis Eduardo Llanos Cabeza 

Autor 








domingo, 3 de mayo de 2026

Apuntes Urbanos

 La autopista Cota 500

 Ésta fue una propuesta que apareció en un foro social muy influyente llamado Skyscraper City. La Cota 500 era una propuesta (de Rumberto Prieto, supuestamente) que comenzaba con un distribuidor en la Funeraria Vallés en la Casanova Godoy y terminaba en la Redoma El Toro en la avenida Las Delicias.

Viendo Google Earth me pregunto; ¿Cuántas viviendas había que expropiar y cuánto habia que botar en escombros para hacer la fulana avenida que no fue? Había que cortar cerro parejo, traspasarlo para hacer un túnel o ¿No? 🤷, etcétera. Por esos años estaban enfrascados en cortar el cerro "Tucupido" para continuar la Casanova Godoy. Una pantalla atirantada que tardó añales en construirse. Lo que al ingeniero Juancho Otaola y su empresa Precomprimido le tomaba tres semanas, en los mejores tiempos de Venezuela.

Saquen la conclusión con el anterior ejemplo, los que fomentan "elefantes blancos". Hay una lista por ahí; El tren Anaco - Tinaco, el puente cacique Nigales, etcétera.

 La información de Skyscraper City;

"Uno de ellos es la construcción de un elevado en La Cota 500, que se diseñaría desde la avenida Casanova Godoy (detrás de la Casa de la Moneda) hasta la redoma El Toro, para evitar el congestionamiento en esas arterias viales. Se requiere una inversión de 400 millones de bolívares."

 Ese planteamiento se hizo a finales del 2005 bajo el gobierno municipal de Humberto Prieto. Eso obviamente murió. No por inviable, sino por innecesario. Hay otras formas.

Quizás el proyecto murió porque no era una decisión oficial, municipal o estatal. Quizás alguien lo escuchó por ahí, en radio pasillo y lo difundió.

Yo recuerdo haber estado en la antesala del Despacho de la alcaldía de Girardot cuando estaba aún la profesora Marlene Ortiz y había una maqueta con la prolongación de la avenida Sucre que se iba a enlazar con la avenida Rotaria. Y la obra se hizo.

¿Ahora, que hacía yo ahí? En realidad no recuerdo el contexto de mi presencia en ese lugar.

Hacer obras vitrinas es jolgorio.

Consolidar barrios, hacer un sistema de salud bueno y que perdure en el tiempo, embaular canales y ríos, hacer cloacas; Huele a Fo y no son obras dignas del faraón gobernante.

Recuerdo el Municipalismo Solidario de William Querales, que a pesar de: Hacer lista de falencias y agravios...🤣🤣🤣. En esa materia dejó la semilla de una cátedra.

 En algunas comunidades no hay ni aceras y si hay están en pésimas condiciones, la vialidad agrícola, etcétera. Nada de eso se puede colocar es el estante del reconocimiento público electoral.

¿No se han enterado que hoy lo que prevalece es la movilidad en bicicletas y en buses cómodos?

¿Dónde están las ciclorutas, el crédito de Fontur para renovar el parque automotor colectivo?

 Articulación vial es lo que se busca, no impactar mucho las comunidades. El finado Pedro Bastidas ex - alcalde de Maracay, si mandó a hacer un proyecto con una empresa dedicada a los flujos vehiculares e hizo conteos en varios puntos de la ciudad. Ese proyecto si existe.

 Aquí todo es por feria y fiebres repentinas que mayormente son tremendos guisos. Los elevados de metal aquellos cuando CAP I, la feria de los túneles inconclusos de Haiman El Troudi; El de San Diego en Carabobo, por ejemplo, después los elevados horribles; así como el de Indemaca. Y así sucesivamente, sin plan y concierto.

Bueno total, recordemos que tiene que estar el progreso para que llegue el tren, la vialidad, el metro, la calidad de vida. Pero el progreso lo hace es la gente de carne y hueso. No es un azar.

Luis Eduardo Llanos Cabeza 

Autor 

jueves, 30 de abril de 2026

Apuntes Urbanos

 Por qué escribo lo que escribo. Bueno, primero por salud, quiero mantener mi mente ágil. Segundo, la prosa me camina. Tercero, me gustan los temas de la ciudad y analizar escritos de otros y si son muy antiguos mejor.

Quiero concientizar en lo siguiente; Ornato sensato: Las ciudades no son más ni menos que otras por su ornamento, impresionantes avenidas y distribuidores, monumentos, etcétera. Las ciudades son importantes cuando ofrecen calidad de vida a sus ciudadanos, una buena economía, un sistema de salud, etcétera. Quedamos tan prendados con la Transformación del Medio Físico de Marcos Pérez Jiménez que cuando un gobernante pinta y transforma una plaza ya estamos creyendo que está haciendo algo, pero no hay agua corriente y las cloacas corren silvestres por las calles contaminando la salud y el medio. Yo en particular lo estoy sufriendo, la pésima calidad de vida que ofrece mi entorno. Aunque hay un tema pendiente y no todo es defecto.

Hay que pagar los servicios públicos, a la ciudadanía hay que re educarla en ese sentido. Por ejemplo (no todo es defecto) el Plan Hídrico Municipal del Gobierno Gonzalo Díaz y que dirige el señor Yvan Rondón, está excelente, enfocado en un problema elemental y han llevado adelante satisfactoriamente su proyecto. El problema es el tiempo, si las personas no concientizan que los servicios públicos hay que pagarlos no podrán mantener ese servicio público elemental en el tiempo. Al no estar (por cualquier circunstancia) el Gobierno Gonzalo Díaz entonces el agua clara constante en los chorros será alegría de tisico.

Pintar una pared y colocar una estupidez demagógica y que rinde culto a una personalidad fallecida, rescatar una placita, hacer un monumento o bachear unas calles es más fácil que meterle el pecho a unas cloacas, o lograr que el 100% de las comunidades tengan agua, o crear un sistema de salud óptimo, etcétera.

Son temas que hay que hablarlos a calzón quitao, sin miedo. Nos acostumbramos a la palabra estúpida y vacía, al populismo y la demagogia.

miércoles, 29 de abril de 2026

Apuntes Urbanos

 Las Feria de las Avenidas de Didalco Bolívar.

Aunque ésta no pertenece en parte a ésta feria, si molestó mucho a Didalco. Resulta que un alcalde de El Limón y del MAS llamado Pedro Maurera, comenzó a construir una avenida, llamada según: Arterial 9, que va desde el puente que une a La Candelaria con Caña de Azúcar hasta la redoma de Tapa Tapa, además el alcalde Maurera pensaba hacer otra vialidad desde la urbanización El Paseo hasta la avenida Las Delicias. Didalco Bolívar lo increpó diciéndole que se creía gobernador o ministro para ponerse a ejecutar ese tipo de obras. Razón tenía Didalco pero la forma tan balurda como se lo dijo y en contra de un compañero de partido. El nicherismo de la política la trajo el MAS, La Causa R y el chavismo. El antecedente es AD.


Ahora vamos al tema: La arterial 9 o La Candelaria a Tapa Tapa la comenzó a construir Pedro Maurera siendo alcalde (aunque Didalco le dijo -de forma sardonica- que no le correspondía porque el dueño de la feria era él 🤣🤣🤣... mentira no dijo eso, lo de sardonica es verdad, dió declaraciones con saña y burla contra Maurera) luego el gobernador Isea que también armó su feria la propuso también.

El punto es que la avenida está casi hecha porque solo hay que empalmar las ya existentes y reforzar. Aunque hay que hablar con Batoro (fuerzas armadas) porque pasa por sus espacios, aunque hay opciones. Total está ahí, se hace o no, parece igual. Aunque acortaria distancias para acceder al El Limón, paso obligado a Ocumare de la Costa.

Cómo carretera A1 de 11 a 13 metros de ancho, como calle ancha y empalme con la principal de la urbanización El Arsenal. Si la hacen sería útil...¿O No?...🤷🤦🙍

Un ejemplo del párrafo anterior; La unión entre la avenida Sucre y la avenida Rotaria que la hicieron en los finales de los 90 (creo). Es una carretera ancha A1. ¿Y funciona? Pues sí. Y ahí está y es útil.

Otras ferias que voy a estar escribiendo, la de los monumentos, parques y plazas. Ahí la estrellita de Belén era Humberto Prieto...🤣🤣🤣








lunes, 27 de abril de 2026

Apuntes Urbanos

 Ésta no pertenece a la feria de las avenidas de Didalco Bolívar.

El alcalde de Cagua de apellido Coy inauguró un pedazo de avenida (Samuel Vázquez) que empalma la urbanización La Ciudadela con el corredor vial de Sabana Larga que va hacia la urbanización Rafael Urdaneta -para el vulgo- La Segundera. Cagua tiene calles y avenidas ciegas por varios lados. Urbanizaciones y barrios que están aislados y se pueden articular aumentando la movilidad. Ese es el trabajo por ahora, mientras la economía se recupera.



Ésta vialidad servirá para conectar la carretera nacional Cagua - Santa Cruz y en un futuro La Carpiera y de ahí a Los Overos como lo que escribí anteriormente.

Y luego Corozal, ellos sabrán.

También con las avenidas de Corinsa(Centro Comercial Cahiua) y Marcos Beracasa (¿será?) para salir bastante adelantando en la carretera nacional Cagua - Villa de Cura. Sería una gran articulación vial y relativamente fácil y barata.

Hay que tener en cuenta que los venezolanos de hoy ya no podemos tener vehículos, y el que lo tiene le da un uso racional, entonces más aceras anchas, más bicirutas, etcétera. Algo alternativo al vehículo.

La financiación del transporte público nuevo y ensamblado en Venezuela o no; Los fieles Encava, Blue Bird, Marcopolo, etcétera.

Las unidades colectivas que hoy día trabajando hacen lo que pueden, están muy deterioradas.

Fontur lo puede hacer, lo debe hacer urgente. El transporte público en Aragua está sumamente deteriorado.

Luis Eduardo Llanos Cabeza 

Autor