martes, 28 de julio de 2026

Apuntes del Cuaderno

En Puerto Cabello y La Guaira si pasan cosas malas.

La Guaira y sus deslaves y terremotos han traído y desolación y muchos muertos.

Puerto Cabello ha sido imán con las batallas urbanas, pero la más ruda fue El Porteñazo, batalla urbana de las más duras que dejó la ciudad con un olor horrible, según algunos testigos que me hablaron de ello. Olor a guerra; Sangre, sudor, lágrimas, el olor del estrés y el dolor, a excrementos y orines de los fallecidos, pólvora, húmedad de viviendas destruidas y quién sabe a qué más.

Otros testigos me contaron los sonidos después de la batalla, sonidos espectrales de dolor y llanto. Puerto Cabello (ciudad que quiero tanto) aún hoy tiene esa pesadez. Se siente en el ambiente.

Y lo más macabro, es que los estúpidos que lo promovieron, hablan y escriben de ello con orgullo.

No piensan en esos muchachos muertos y mutilados que habían salido de su adolescencia y que por pobres y campesinos fueron convertidos en soldados, para que en una emboscada en el sitio de La Alcantarilla fueran asesinados por mercenarios tarifados financiados por isla caribeña.

Perdón a los familiares de los muchachos muertos y no ese descarado pavoneo es lo que deberían hacer los promotores del evento.

O por lo menos; CALLARSE LA JETA.

Luis Eduardo Llanos Cabeza 

Autor y prosumidor cultural 

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