Hasta la centralidad urbana está afectada por la crisis, Maracay siempre fue una ciudad comercial muy variada e industrial; Muy afincada en la industria papelera y textil, además de metalúrgica y médica.
Con la crisis generada por el chavismo todo eso se perdió, y si no hay industrias y agricultura no hay dinero para el comercio, todo fluye así.
En la imagen una icónica tienda de ropa juvenil (parece abandonada) ubicada en la esquina El Globo o Miranda con Mariño. Si ya quebró, ahí quedó, no hay sustitución, no hay repotenciación con la misma marca, nada. Está ahí esperando no se qué.
Con los centros comerciales pasa lo mismo, muchos de estos recintos son verdaderos desiertos, lo que antes fue una moda hoy día es soledad y decadencia.
Un recuerdo particular; El centro empresarial Europa en Las Delicias, hermosa feria de comida, con negocios igualmente de hermosos, todo bonito. Se reunían la gente de todas las maneras, negocios, amor, amistades, pasar el rato. Las 12 de la noche (de algún día-mes de 1997-98) y había la gente todavía en un ambiente de alegría y optimismo. Pero toda esa alegría y optimismo venía del trabajo productivo de la industria, de los servicios educativos y sanitarios, de la gran agricultura. Sin eso no hay comercio próspero.
La mayoría de los centros comerciales son hoy día desiertos, esperando y esperando. Todo es decadencia.
Pero cuando veamos un centro comercial lleno de gente en ambiente de feria, no es progreso -como algunos piensan- hay que ir al medio rural y a las zonas industriales, a la mesa de cada venezolano a ver que tal nos va, los modos de vestirnos. Ahí podemos calibrar más preciso.
No requerimos progreso de vitrina, el monumento en vez del núcleo de atención primaria, la valla con culto a la personalidad en vez de una ambulancia, un módulo de aulas, rescatar el INCE, por decir algo.
Es todo...
Luis Eduardo Llanos Cabeza
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